"Tributo a Wolferl"

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"Tributo a Wolferl"

Mensaje  Ignacio6479 el Jue 11 Mar 2010 - 9:36

-La obra tendrá que estar terminada dentro de un mes. Sin retrasos. Percibirás por ello la suma acordada -dijo el criado del Conde F. retirándose tan rápido como había aparecido. La abominable careta que le cubría el rostro parecía más una continuación de su cuero cabelludo que una máscara.

Wolferl cerró la puerta de entrada cuando el criado se hubo marchado, se dirigió hacia una silla y se dejó caer pesadamente en ella. Su enfermedad avanzaba rápidamente y era consciente de que no le quedaba mucho tiempo. Si se ponía rápidamente a la labor tal vez le diese tiempo a terminarla. A pesar de ser un hombre tremendamente religioso, escapaba de los dogmatismos propios que la religión imponía en la época, sin embargo, sopesó el encargo con detalle. Sabía que de llegar a realizarla sería su obra cumbre, una obra que representaría al género humano, grandiosa, sublime. No la había comenzado todavía pero le parecía tener ya encajada la obra en su mente –de hecho siempre había estado ahí, sólo hacía falta llamarla, despertarla y transcribirla al papel para solaz suyo y de la toda la humanidad.

Trabajó día y noche en el encargo, de manera que su precaria salud se deterioró aun más de prisa. Cuando la muerte vino a buscarle había terminado casi por completo seis de los doce apartados de los que constaba la magna obra.
-No puedo retrasar la partida puesto que tu hora ha llegado y eso no puede ser prorrogado. Sí puedo acceder, extraordinariamente, a la petición de hacer llegar a tus discípulos las indicaciones para que acaben la obra por ti –le explicó pausadamente la muerte. Les llegará la inspiración pero no sabrán nunca que eres tú realmente el autor de esas páginas.

Así fue. Desde el “más allá”, Wolferl dirigió con maestría a sus tres discípulos y la obra fue terminada en el tiempo previsto. Cuando el criado del Conde F. pasó a recoger el encargo, la viuda de Wolferl recibió el dinero acordado; dinero que, dicho sea, le venía muy bien, pues su situación a la muerte de su esposo no era lo que se dice muy holgada.

Los ojos del Conde F. parecían salírsele de las órbitas cuando terminó de estudiar la partitura que su criado le había llevado. Tardó un buen rato en volver de su asombro, dada la calidad y grandiosidad de la obra. La había encargado para que fuese interpretada en las exequias de su difunta esposa. Una sonrisa maliciosa recorrió su faz y el rostro se le fue iluminando a medida que se encaminaba hacia el fuego de la chimenea. Se apoyó en el frontis de ésta y la sonrisa dio paso a una sonora y macabra carcajada.

Y llegó el día del estreno. Todo estaba dispuesto y bien organizado. La sala, llena a rebosar de gente de toda condición, familiares y amigos del Conde F., permanecía expectante y en silencio. Wolferl, desde el “más allá”, suplicó al Guardián Mayor que le dejase ver y escuchar el concierto. Éste, al principio, puso serias trabas, pero dada la insistencia del compositor, accedió al fin, no sin antes advertirle que viese lo que viese y oyese lo que oyese, no se alterase.

Los primeros compases irrumpieron en la sala con una fuerza y musicalidad apabullantes. Los acordes de los coros, de una espiritualidad y grandiosidad inimaginables, recorrieron los rincones del teatro introduciéndose en los oídos de los asistentes para llegar al cerebro, permanecer en él el tiempo justo para lograr un clímax y, consecuentemente, ser sustituidos por los siguientes acordes para volver a hacer el mismo efecto. Cuando iban transcurridos apenas diez minutos, todo el auditorio estaba embelesado, extasiado y embebido del elixir de la música, que se apoderaba de ellos y los mantenía atados a sus butacas. Wolferl escuchaba muy atento y asentía. De vez en cuando ponía cara de póquer, como dando a entender que ese pasaje, ese compás, no había sido resuelto como debiera.

Al cabo de una hora la función llegó a su fin. El público permaneció callado durante lo que pareció una eternidad. Un espectador se levantó y comenzó a aplaudir y a lanzar vítores, y ya todo el auditorio se puso en pie, enfervorizado, reclamando al autor. El maestro de ceremonias salió al escenario y llamó al compositor para que recibiese el reconocimiento del gran público. Entre salvas de aplausos salió el Conde F., haciendo reverencias y con una gran sonrisa en su semblante. Cuando estuvo a la altura del maestro de ceremonias el público dejó de aplaudir y enmudeció. La misma persona que se había levantado para aplaudir la obra comenzó a silbar y todo el auditorio le siguió. El Conde F. enrojecido visiblemente por la humillación, abandonó rápidamente el escenario, alzando los brazos en señal de protesta y lanzando improperios y juramentos hacia el público.

Wolferl se había quedado sin habla. Miró al Guardián como pidiendo alguna explicación y este le hizo una seña con la mano para que tuviese paciencia, que la escena no había terminado.

La gente comenzó a gritar y a exigir la comparecencia del autor. Decían que intuían quién era y que no se iban a dejar engañar. La viuda de Wolferl, como le llamaba su padre, apareció en el escenario y llamó a los tres discípulos, que la rodearon, sorprendidos e inseguros. El auditorio, esta vez sí, rompió en vítores y alabanzas hacia el Réquiem y su autor, y estuvo aplaudiendo por espacio de más de una hora, tiempo en el tuvieron que salir y volver a entrar buen número de veces, mientras Wolfgang Amadeus Mozart, desde el “más allá”, se regocijaba y disfrutaba, a título póstumo, de uno de los mayores éxitos de su fecunda carrera

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Re: "Tributo a Wolferl"

Mensaje  Invitado el Jue 11 Mar 2010 - 9:42

Aplause Aplause Aplause Aplause OK notworthy Hello

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Re: "Tributo a Wolferl"

Mensaje  sonobull el Jue 11 Mar 2010 - 9:54

¡¡Muy bueno!! te hace realmente revivir aquellos momentos y -casi- asisitr como espectador. Felicitaciones de nuevo.

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Re: "Tributo a Wolferl"

Mensaje  Teriyaki el Jue 11 Mar 2010 - 10:18

Genial, Aplause Aplause Wink

Saludos.

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Re: "Tributo a Wolferl"

Mensaje  Gregorio J el Jue 11 Mar 2010 - 10:34

Muy bueno sí señor!!!! Aplause Aplause Aplause
Así mismo debió ser o muy muy parecido!!!!

Muchas gracias Ignacio, Thanks

Saludos, Hello

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Re: "Tributo a Wolferl"

Mensaje  calabrote el Vie 12 Mar 2010 - 0:28

Gracias, queremos más, nuestra sed es insaciable, muchas gracias.

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Re: "Tributo a Wolferl"

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